Un Comienzo en un Final.

Es muy cierto todo comenzó cuando termino.
Las lágrimas terminaron cuando comenzó a tener sentido cada palpitar en mi corazón, cada poema que escribía en cada paso que recorría en tus ojos, y cada melodía que encontraba en tu sonrisa, escuchando mi nombre con amor en tus labios, cuando tu mirada encontró la senda que llevaba directo a mi corazón, donde al lado estaba el bolsillo donde ahora reside el tuyo.
Las tristezas terminaron cuando aprendí a sonreír y ser feliz caminando bajo la lluvia abrazado en tus manos, escondido entre tus ojos, teniendo una plática con el corazón para aprender el dulce arte de Amar.
Los días grises terminaron cuando encontré un mundo de matices y oleos en tus ojos, cuando empecé a comprender que basto una sola de tus miradas para enamorarme, pero necesitare toda una vida para Amarte.
Las frustraciones terminaron cuando me di cuenta que cada tropiezo era una pieza necesaria para aprender el arte que significa vivir, el valor que requiere levantarse, y la fuerza que se necesita para continuar hasta el final, sin duda el Amor es nuestra última Batalla.
Los reproches terminaron cuando entendí que cada respirar es una nueva oportunidad para hacerlo mejor, dando siempre más allá de lo que había intentado dar, una dulce batalla por conquistarte en cada atardecer, un eclipse de dos corazones.
Entendí que cada suspiro era un recuerdo perdido en la inmensidad de lo que soy, y que encontraba en el momento indicado cuando me perdía en tus brazos.
Entendí que mis pulmones ya no vivían solo de oxígeno, sino de la esencia de tu piel y de la suave fragancia de tu cabello.
Entendí que la distancia no te alejaba más, porque cada verso y poema que inspirabas en mí construía un portal entre nuestros corazones, donde el tiempo y la distancia dejaban de existir, una pequeña eternidad que encontraba en tus ojos.
Y al principio todo parecía tan irreal, no que fuera algo que me inspirara desconfianza, sino que la realidad parecía perderse en el mundo de un pequeño soñador, por primera vez ya no que quería dormir, mi vida cotidiana superaba cualquier expectativa de un mundo inverosímil de sueños.
Por primera vez cada palpitar tenía un sentido, por primera vez cada respirar es más profundo y llena cada parte de mi con una cantidad industrial de nuevos sueños, recorre cada parte de mi y sale por mis poros, por primera vez mas que estar enamorado estoy aprendiendo que es Amar.
Y así son mis días que tienen más de 24 horas, más de un millón de suspiros y una vida que comenzó al conocer a la mujer idónea para mí, seré un guardián de tu corazón, tu mejor amigo, amante y compañero de vida, TE AMO ESTELA.
De tu poeta, músico y loco de cabecera Jahaziel








